Fue en el año 2018, cuando desde el AMPA del Colegio Público Quevedo, comenzamos a
trabajar en una idea de disfraz para salir a disfrutar y llenar de alegría las calles de León en
el desfile de carnaval. Desde ese momento no hemos dejado de participar en él, siendo este
nuestro séptimo año.
A lo largo de estos 7 años participando en el desfile, hemos
conseguido tener un cierto reconocimiento en el Carnaval Leonés. Esto no ha sido cuestión de
suerte, ha sido fruto del trabajo constante, la dedicación e ilusión que ponemos cada año.
Comenzamos con los “QUEVEMONSTRUOS”, convirtiéndonos gracias a ellos en una pequeña
familia de monstruitos. Al año siguiente decidimos reciclarnos y reutilizarnos mejor, creando así
“RECAPACICLA”. Como nos supo a poco, continuamos rebuscando entre los personajes de los
mejores cuentos de la historia con los “QUEVECUENTOS”, para terminar transformándonos en
las patatas más simpáticas del mercado con nuestros “QUEVEPOTATOS”.
Fue en ese momento cuando decidimos dar un paso más y añadimos una carroza a nuestra
comparsa. Así nació nuestra magnifica “QUEVEDRAL” con la que llenamos de luces y color las
calles, haciendo un reconocimiento, a través de nuestra versión de la “Pulchra leonina”, a todos
los leoneses. Después de esa experiencia, que resultó ser maravillosa, nos arriesgamos más aún,
y el año pasado nos fundimos con el poder de los “QUEVELEMENTOS” de la Madre Naturaleza.

Este año necesitábamos ir más allá, necesitábamos crear algo que hiciese volar la imaginación, algo que únicamente nosotros pudiésemos hacer realidad. Buscamos en nuestra esencia, en nuestro origen y en nuestra razón de ser. Decidimos crear una ilusión, un sueño. Así es como empezamos el mismo día que enterramos la sardina en el 2024, delirando, fantaseando y persiguiendo algo inalcanzable. Algo que no creíamos que fuese real, algo que podría ser solo fruto de nuestra imaginación. O como bien se define una QUIMERA, “algo que no existe o algo que aparenta ser lo que realmente no es”. Si a esto le añadimos nuestro toque de magia, ilusión, confianza y muchas ganas de pasarlo bien, nace nuestra “QUEVEQUIMERA”. Así resurgimos, como seres de la mitología cazurra, recién salidos de entre sus árboles centenarios, con nuestros simbólicos cuernos, cual guirrios o antruejos, y nuestras luminosas alas, bailando y animando a todo el mundo por las calles de la ciudad.

Hasta llegar aquí, ha sido un camino largo, con muchas piedras en él, donde cada familia colabora aportando su granito de arena, bien sea en la elaboración de los disfraces o en el duro trabajo de realizar una carroza. Todo hecho a mano, con el cariño e ilusión que merece. 

La dedicación que cada carnaval asumimos va en aumento. Cada miembro nos involucramos en una aventura que cada año es más y más exigente, pero que no dudamos en seguir manteniendo para que nuestras calles se llenen de luz, magia y color. Queremos que todo el público que nos vea, decidan o no creer en estos seres tan adorables y especiales, se sumerjan con nosotros en la magia del Carnaval, donde todo es posible, las apariencias engañan y la diversión está garantizada. 

¡Nos vemos en las calles de León, La Robla y Astorga!