La realización de estas prácticas ha sido en la localidad de Piedras Albas, municipio de Lucillo, donde se han quemado aproximadamente 11 hectáreas, una parcela dentro de un plan mayor de quemar para hacer una franja sin vegetación que proteja a una zona de repoblación de pinar.
Este tipo de quemas, además de la función de proteger una masa forestal, como en este caso, se hacen para uso ganadero (regeneración de pastos).
Solamente se puede realizar este tipo de fuego técnico cuando existe una ventana de condiciones adecuadas (humedad relativa, combustibles, suelo, temperatura y viento), de forma que únicamente se reduce la carga de combustible sin causarle ningún tipo de daño al suelo (cubierta vegetal) o estos son mínimos.
Estas quemas tienen una función cada vez más importante en la prevención de incendios forestales, y además sirven de aprendizaje para tener un buen manejo del fuego cuando hay incendios forestales de grandes dimensiones sobre todo en verano.