La caja de cartón
En aquella ciudad apareció, hace ya muchos años, en una de las calles principales, una bonita caja de cartón. La gente que pasaba la...
La risa de la tarde
La risa de la tarde se dejó llevar por las lágrimas de una lluvia que reflejaba los últimos rayos en el azul plomizo de...
El anciano
Ayer, dejándome llevar por la tarde seca y fría de este invierno que no tiene en cuenta las teorías del cambio climático, me senté...
Mi luna, tu luna, nuestra luna
Fue cuando el silencio se rompió en miles de estrellas y como perseidas perdidas se fueron acallando en la noche de luna. Fue cuando...
El mendigo
Aquella tarde había sido perfecta. Sus acciones en bolsa habían subido un doce por ciento, se había granjeado la amistad del gerente de la...
La niña, el caballo y el borrico
La niña estaba contenta con su caballo. Hacía lo que ella quería, la seguía, relinchaba si ella se lo pedía, se agachaba para que...
Nos hemos equivocado
El silencio de su sonrisa dejó escapar miedos de mi interior. Levantó enredos de mariposas azules y blancas de esas sábanas ajadas entre sombras...
Los «gurús» en época de crisis
Cuando yo era casi feliz con mi ignorancia, acumulada en miles de auroras florecientes y prometedoras, vinieron los modernos gurús.
Y quisieron decirme lo que...
Hoja de otoño
El último soplo de aire casi rompe mi único amarre con una existencia que tiende a acabarse de una u otra forma. Cuando llega...
El alcalde que quiso ser rey
Pensó el señor alcalde, y eso que era mucho pensar, que si su pueblo fuera independiente, él podría ser el señor rey. Y, si...
La rosa moribunda
Temprano desperezó el rocio de sus pétalos. No había amanecido aún ni la niebla había desdibujado sus ronroneos en el valle, cuando aquella rosa...
Mariposa de colores
Su aleteo era cada vez más lento. Sus fuerzas se agotaban y la orilla quedaba demasiado lejos. La mariposa de bellos colores había caído...
A Pispo le gusta mirar al mar
Casi no me di cuenta cuando acabó de amanecer. Iba con Pispo por el paseo de la playa, de lado a lado del mismo,...
Cuando rompen las olas
Miró al mar y el mar le devolvió la mirada.
La ola vino, se posó a sus pies y esperó. El se quedó mirándola como...
Gloria y desengaño
El soldado aulló de dolor pero siguió caminando. Delante de él, su capitán también estaba herido y seguía. Seguía su marcha por la enmarañada...
El último castillo
Hace ya mucho tiempo, en el centro de mi isla, edifiqué un gran castillo. Era de piedra, con unos gruesos muros que lo aislaban...